Capítulo 01
Recuerdo aquel día a la perfección, tanto que mi corazón aún
se sobrecoge al pensar en ello. No era un atardecer similar a los demás, puesto
que el cielo se oscureció anunciando una gran tempestad. Sonreí levemente al
percatarme de ello, amaba el agua y viviendo en medio del desierto se trataba
de una grata noticia. Mi hogar se situaba en un pequeño pueblo escondido entre
enormes dunas de arena dorada, al sureste de Arabia. No existía jerarquía ni
alguien al mando, todos éramos iguales y
recibíamos el mejor trato que nos podíamos profesar en una época repleta de
pobreza.
