–Ya he vuelto –comenté en voz alta mientras me quitaba las deportivas y las cambiaba por unas de estar por casa. Había sido un día bastante duro, estaba grabando para una nueva serie y tuvimos que repetir varias veces algunas escenas por culpa del temporal.
–Bienvenido
–una sonrisa apareció de golpe en mis labios al escuchar su dulce voz –¿cómo ha
ido el día…? –cuando le vi aparecer por la puerta, mis ojos se iluminaron, aunque
se sorprendió al encontrarme en ese estado –¡Estás completamente empapado! Deberías
tomarte un baño o si no te vas a resfriar… –agarró mis manos, tirando de mí
con insistencia.






